Como hemos visto y leído en clase estos días, para Bécquer la poesía está en la belleza, en la música, en esos "mundos sutiles" -como diría Machado- poblados de cadencias, notas fragancias, rumores, armonías...que apenas percibimos conscientemente pero que nos causan una gran emoción.
Nada mejor, por tanto, que dejar que las palabras de Bécquer se acompañen de música y las entone una voz que nos conmueva. He aquí algunos ejemplos
Manuel López recita una selección de las Rimas. Un recitado a varias voces de mis queridos cañadienses, de hace algunos años
Encontrarás otras románticas propuestas en AB Música y más, el blog de la profesora Dolores del Corral (IES La Cañada)
Ahora solo queda cerrar los ojos y dejarse llevar por la música, y tratar de escuchar ese "rumor de besos" y "batir de alas" de los que hablaba el poeta... Quizá también te interese... Gustavo Adolfo Bécquer, Proyecto Poesía, de Lourdes Domenech y Ana Romeo Paseo por la Sevilla de Bécquer (Elisa de Armas) Bécquer, en Mi clase de Lengua (completísima entrada con vídeos diversos)
Aprovechando que por estas fechas la cosa va de donjuanes, dejo aquí otra muestra de caballero arrogante, libertino, mujeriego, nocherniego y crápula donde los haya, don Félix de Montemar, el protagonista de El Estudiante de Salamanca, obra a la que pertenecen los versos que titulan esta entrada, hija de nuestro José de Espronceda, autor al que ya le hemos dedicado una entrada con motivo de la lectura de "La canción del pirata". ¡Quién sabe si Tim Burton leyó el poema y se inspiró, de alguna manera, para La novia cadáver...! A mí me vino esto a las mientes al ver la escena final del cementerio de esta serie emitida por RTVE allá por el año 72, cuando un don Félix encarnado en Sancho Gracia está a punto de casarse con...¿una mujer? ¿Un espectro? ¿El mismísimo demonio? En cualquier caso, que se va directo a las calderas de Pedro Boteroestá claro como el agua, no como nuestro Tenorio zorrillesco, que acaba salvando su alma en el último momento de su vida gracias a que el amor de Doña Inés le ha hecho arrepentirse de su vida disipada. Si en el fondo es casi como ese yerno que a todas las madres les gustaría tener...
No me resisto a recomendar, una vez más, el Don Juan Tenorio que esta noche y mañana puede verse en Alcalá de Henares; además, durante todo el mes de noviembre, y bajo el título de Las Noches de Don Juan, podremos acompañar a los famosos personajes de Zorrilla por calles y plazas de la localidad en unas visitas teatralizadas en las que se representarán las escenas más famosas del Tenorio romántico. (Aprovecho, por último, para celebrar entre donjuanes, castañas y calabazas el primer lustro de "En ocasiones... libros", que hay que ver cómo crecen estas criaturas y qué mayores nos hacen...) Quizá también te interese... Memento mori Pedro Páramo
Libre, valiente, dueño del mar y del viento, idealista, provocador, desafiante...¿Quién es? El pirata que nos pinta José de Espronceda en la más famosa de sus composiciones. Se ve que el exilio, los viajes y el contacto con autores extranjeros hicieron mella en nuestro poeta, quien al regresar a España a la muerte de Fernando VII compone una serie de textos que se alejan bastante de su formación neoclásica inicial. Este poema, escrito quizá a principios de 1835, inaugura esta serie de Canciones que tiene como protagonistas a personajes que viven al margen de las convenciones sociales: "A Jarifa en una orgía", "El mendigo", "El reo de muerte"...
Quizá haya algo del rebelde Espronceda en estos versos que exaltan la libertad por encima de cualquier bien: con 15 añitos presidía la sociedad secreta "Los Numantinos", creada para protestar por la ejecución de Riego y en defensa de la libertad, y unos años después en París, participa en las barricadas de 1830. Espronceda, como su pirata, encarna el Romanticismo no solo literario sino vital, y ha sido comparado en ocasiones con el inglés Lord Byron, poeta precoz, viajero y revolucionario como él.
No sé qué pensaría de recreaciones como esta que presento a continuación: el famoso Jack Sparrow haciendo karaoke de la versión musical que Tierra Santa hace del poema. Aquípuedes encontrar también otra que hace Dark Moor). ¿Un recitado más clásico? Pues aquí tienes uno del actor Manuel Dicenta; yotro de locutores de RNE. Merece la pena recrearse en la muscalidad y el ritmo vibrante del poema.
En este enlace, el profesor-pirata José Luis Gamboa nos proporciona el texto completo, una serie de documentos y enlaces e interesantes cuestiones para su comprensión.
Os enlazo desde aquí unos apuntillos de métrica que nos van a servir para comprender mejor en qué radica el ritmo y la musicalidad de esta composición. Y ahora...al abordaje.
He aquí unos cuantos enlaces que espero os sean útiles para estudiar el Romanticismo. En primer lugar, un enlace a los apuntes de clase (que ya tenéis en papel). En el lote se incluyen una selección de poemas (Espronceda, Bécquer y Rosalía) y "El Monte de las Ánimas", de Gustavo Adolfo Bécquer.
A continuación, una presentación de la profesora Elisa Armas,utilísima, como todos sus materiales:
Enlazo también un LIM sobre el Romanticismo de la profesora Pilar Soler, precioso y muy elaborado, que recrea el argumento de La novia cadáver, de Tim Burton; no solo te servirá para entender mejor el movimiento, sino que podrás hacer ejercicios diversos. Por último, por si no tenéis nada que hacer esta tarde otoñal, podéis entregaros al Don Juan Tenorio del mítico programa de TVE " Estudio 1, que os ayudará a entender mejor la lectura que estamos haciendo en clase.
En la nube de palabras que veis arriba, aparecen los nombres de ocho subgéneros teatrales. Vuestra tarea es la siguiente: 1. Clasifícalos en géneros dramáticos "mayores" y "menores". 2. ¿Qué tienen en común el paso, el entremés y el sainete? Localízalos en el tiempo y cita un autor y una obra representativa de cada uno. 3. ¿Qué características tiene la "comedia española"? ¿Quién fue su "inventor"? Cita el título de un par de obras y su autor. 4. Caracteriza brevemente la comedia neoclásica, localízala en el tiempo y cita al autor más representativo.
5. El drama romántico: características, obras y autores destacados.(Importante, pasará a formar parte de tus apuntes sobre el Romanticismo.) 6. Busca la definición de farsa y de esperpento. ¿En qué se parecen y en qué se diferencian? Cita autores y obras destacadas.
Escribe todo esto en tu cuaderno, en el apartado de Literatura.
Aquí tienes también materiales para trabajar y consultar: una presentación que se ajusta bastante al planteamiento que hemos hecho en clase sobre este tema, un enlace a los apuntes de clase sobre los géneros y a otras páginas que tratan este asunto. 7. Revisa tus apuntes del cuaderno tomados en clase sobre los géneros y compáralos con estos materiales. ¿Te falta algo? ¿Crees que tienes que completarlos?
Aunque hace ya unos cuantos días que el curso arrancó, parece que el blog se resistía a creer que el verano había terminado. Pero el calendario y la realidad se imponen, así que aquí estamos de nuevo un curso más. Quiero dar la bienvenida a mis nuevos alumnos de mi nuevo centro, el IES Las Musas, (un cariñoso recuerdo también para mis cañadienses) y ofreceros aquí una propuesta inicial de lecturas para 4º de ESO. Todas están relacionadas con el siglo XIX y con dos movimientos artísticos muy destacados de este periodo que afectan al arte, a la literatura y al pensamiento europeo. Pero vamos a ir por partes y a presentar las lecturas del primer trimestre que podéis hacer en casa. Debéis elegir al menos una de ellas y realizar una de las tareas que se proponen para después de leer.
Como veis, he añadido una novela más a la propuesta inicial. Se trata de La sombra del águila, una novela corta de Arturo Pérez-Reverte ambientada en 1812, durante la invasión napoleónica en Rusia, y que tiene como protagonista a un batallón español que lucha junto a las tropas francesas y que decide desertar, que eso de la guerra es muy cansado...
Como se trata de un texto muy corto (unas 50 páginas) quien lo elija deberá leer también unos pocos capítulos de Guerra y paz, (el título te lleva a la selección de capítulos) la gran novela de León Tolstoi, y presentar después un ejercicio a elegir de entre los dos siguientes que consistirá en comparar determinados aspectos de las dos novelas:
a) Visión de la guerra que aparece en ambos textos, bien de los personajes, bien del narrador, con citas que justifiquen las afirmaciones.
b) Imagen que se ofrece de Napoleón, igualmente con citas justificadas, y que respondan a sus acciones y palabras, a cómo le ven los diferentes personajes, a cómo le presenta el narrador y a qué conclusiones llegas tú a partir de todo esto.
Para quien lo necesite, os pongo algunos enlaces que os llevan al texto completo:
La de la vida, la del amor... Y hoy toca la de la muerte.
Inevitable reflexión en cualquier momento, muy a cuento hoy Día de Todos los Santos, y mañana, 2 de noviembre, Día de Todos los Difuntos, en la tradición católica. Vivos y muertos tenemos curiosidad por saber qué pasa en el otro lado, como nos enseña la literatura más antigua. Homero nos cuenta en La Odisea cómo Ulises descendió a la casa de Hadespor indicación de Circe, porque solo allí obtendría algunas de las respuestas que buscaba.
Igualmente otro héroe épico, Eneas, el troyano destinado a ser fundador de un gran pueblo, Roma, en el Libro VIdeLa Eneidabajaal Averno, según cuenta Virgilio, porque así se lo pide el espectro de su padre Anquises.
Otros imitarán a los héroes, como Dante en La Divina Comedia, quien en su descenso a los infiernos se hace acompañar del poeta Virgilio y de su amada Beatrice, quien le hará de guía en el Paraíso.
En la literatura española disfrutamos de hermosas obras que tienen como tema central la muerte. Las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique, a pesar de reunir todos los tópicos medievales sobre el tema y de seguir la tradición de la poesía elegíaca medieval, sale del molde y consigue transmitirnos el sentimiento del hijo que recuerda serenamente al padre muerto.
La obra de Francisco de Quevedo tiene también a la muerte como uno de los temas más destacados.EnEl Sueño del Infierno (o Las zahúrdas de Plutón), el tercero de los cinco sueños, el poeta baja al infierno y el paseo le sirve para ejercer una crítica sarcástica y despiadada a la sociedad de su época, al igual que en El Sueño de la muerte, en el que esta ("una que parecía mujer, muy galana y llena de coronas, cetros, hoces, abarcas, chapines, tiaras, caperuzas, mitras, monteras, brocados, pellejos, seda, oro, garrotes, diamantes, serones, perlas y guijarros. Un ojo abierto y otro cerrado, vestida y desnuda de todas colores; por el un lado era moza y por el otro era vieja; unas veces venía despacio y otras aprisa; parecía que estaba lejos y estaba cerca, y cuando pensé que empezaba a entrar estaba ya a mi cabecera. Yo me quedé como hombre que le preguntan qué es cosi y cosa, viendo tan extraño ajuar y tan desbaratada compostura. No me espantó; suspendióme, y no sin risa, porque bien mirado era figura donosa")le sirve de guía en su viaje al inframundo.
De Quevedo, sin embargo, quizá porque en el fondo es todo sensibilidad, me quedo con sus sonetos: "Amor constante más allá de la muerte"), en el que el amor triunfa sobre las cenizas; o "¡Ah de la vida!", desolador en esa metáfora final referida a sus posibles hijos, "presentes sucesiones de difunto".
En el siglo XIX, con el Romanticismo de fondo, son muchas las referencias a la muerte y al más allá. Me quedo con tres: el inevitable Don JuanTenorio,que un año más, resucita en las callesde Alcalá de Henares, y también bajo cubierto en el Teatro Cervantes y de la mano del Teatro del Temple.
Otro texto es El estudiante de Salamanca, poema narrativo de José de Espronceda, cuyo protagonista, Don Félix de Montemar, achulado y pendenciero, es uno de los antecedentes del Don Juan de Zorrilla. A Montemar también le pedirá cuentas el Más Allá por no haber sabido portarse bien en el Más Acá, después de haber abandonado y causado la muerte, por puro dolor, de la engañada Elvira.
No puedo dejar de citar dos hermosas elegías del siglo XX: El llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, de Federico García Lorca,y la Elegía a Ramón Sijé, de Miguel Hernández, cuyo aniversario hemos celebrado con mucho gusto a lo largo del 2010. No sé cuál de las dos me gusta más.
Tampoco quiero marcharme sin recordar a tres autores de la Literatura universal muy apreciados en este blog. Los muertos se pasen a sus anchas por el teatro de William Shakespeare, por ejemplo en Macbeth o en Hamlet, obras en las que las almas en pena recuerdan a los vivos que no se irán sin saldar cuentas. El otro autor es el mexicano Juan Rulfo y su excelente novela Pedro Páramo, a la que dedicamos un altarcito virtual hace ya tiempo, y de paso a su paisano Carlos Fuentes, que también flirtea con El Otro Lado en Inquieta compañía.
(Esto es solo por si no tienes qué leer esta noche que se adivina larga...Y porque me gusta recordar que por estos días celebramos el tercer aniversario del blog.)
"Era una noche espléndida, una de esas noches que sólo se presentan cuando somos jóvenes, amable lector. El cielo aparecía tan estrellado y tan claro que, al mirarlo, se preguntaba uno instintivamente: ¿cabe imaginarse que bajo semejante bóveda exista gente irritable y antojadiza?"
Un día de estos, cambiando el polvo de las estanterías de sitio -como diría mi compañero Jesús-, tropecé con un libro que yo creía perdido para siempre a causa de alguna mudanza, pues hacía tiempo que no lo veía: Noches blancas, de Fedor (o Fiódor)Dovstoiesky, preciado regalo de mis doce años, de la colección "Todolibro" de Bruguera. El título hace referencia a un fenómeno que tiene lugar en San Petesburgo en los primeros días de verano: el sol apenas se oculta y las noches petesburguesas son claras y brillantes.
En esas noches veraniegas en las que todo el mundo sale a la calle, un joven solitario y soñador pasea a la deriva por la ciudad, que conoce como la palma de su mano. Su única compañía es una vieja criada, Matriona, y los acostumbrados paseantes que se cruzan en su camino...Como decía, en una de esas noches descubre a una joven apoyada en el pretil de un canal. Se acerca con el corazón palpitante - la joven está llorando-, cuando un tipo con aspecto de estar borracho se dirige a ella con brusquedad. Nuestro héroe no se lo piensa dos veces: le dice que se coja a su brazo y la saca del apuro. La muchacha es Nástenka, una muchacha de 17 años que vive cosida (literalmente) a las faldas de su abuela. De noche logra escaparse; por eso accede a la petición de nuestro hombre de acudir a la noche siguiente al mismo puente para seguir conversando.
A lo largo de cuatro noches nuestro soñador y Nástenka tendrán oportunidad de confiarse mutuamente melancolías y secretos del corazón...Solo hay una condición que le impone Nástenka: que no se enamore de ella. Pero la advertencia llega tarde. El joven escucha expectante las penas de amor de Nástenka, la cual un año antes vio cómo se marchaba el hombre de quien se había enamorado, un inquilino de la casa de su abuela que le prometió volver cuando pudiera ofrecerle la vida que ella se merecía...Nástenka sabe que ahora, ese hombre ha vuelto, y necesita verle, hablarle, necesita saber...Nuestro héroe será el confidente, el amigo, el hombro sobre el que llorar, porque la decepción no tardará en llegar: para la muchacha primero, pero para el soñador también después... ¡Ah! ¡Qué no habrán escuchado esos puentes de San Petesburgo!
Si quieres saber qué pasa con Nástenka y el joven soñador, pincha aquí.
Si quieres escuchar un fragmento de la novela, dale al play. Si quieres escuchar otros "fragmentos de libros emocionantes" que "El tinglado" ofreció con motivo del Día del Libro, pincha aquí.
Edgar Allan Poe es un escritor muy apreciado en este blog. Hace algún tiempo celebramos su cumpleaños, (¡es que doscientos años no se cumplen todos los días!) y ahora vamos a leer algunos de sus cuentos en clase de Literatura universal. Los cuentos elegidos y las actividades que haréis a continuación están aquí:
1.Resume la historia desde el punto de vista de la niña; imagina, por ejemplo, que recuerda años después lo que pasó.
2. La historia tiene elementos propios de los cuentos infantiles: enuméralos.
3. Escribe en "Google imágenes" "enanos bufones". Verás que las primeras proceden de obras de pintores españoles como Velázquez. Escoge alguna que creas adecuada para la imagen de Hop-Frog. No olvides anotar el nombre de la obra, del autor y la procedencia de la imagen.
Salvando las distancias del tiempo (verano de 1833) y del espacio (Moscú), estoy segura de que todos, de una manera o de otra, encontramos algo de nosotros mismos en este muchacho de 16 años llamado Vladimir Voldemar, el protagonista de Primer amor, del ruso Iván Turgueniev. Relatar la experiencia de haberse topado por primera vez con el amor de frente es algo que todos, antes o después,podemos hacer. Hacerlo con la delicadeza de Turgueniev, ahondando ademásen otras cuestiones que escapan de los enamoramientos de la adolescencia, es harina de otro costal.
Vladimir siente ese verano que algo le aguarda. Y no sólo porque esté preparando su ingreso en la Universidad. Siente que algo “femenino”, como él dice, le está esperando: se aficiona a los paseos en soledad, se refugia en una inexplicable melancolía, a la que se entrega desde un solitario tejado; le emocionan la poesía y la naturaleza...Ese “algo”no tarda en encarnarse en la persona de su vecina, una muchacha de 21 años (toda una mujer frente a los 16 del muchacho). Zinaida, que así se llama, es hija de una princesa arruinada. Es muy hermosa y tiene una amplia y variopinta corte de admiradores de la que el joven Vladimir entra a formar parte. Zinaida ejerce una poderosa atracción sobre el muchacho, al que desconcierta con sus cambios de humor. Nos recuerda un poco, desde su belleza y su falta de madurez, a esa casta de mujeres como son las Emmas Bovarys o las Annas Karéninas, dueñas de un poder de seducción arrebatador, pero también de una constante insatisfacción. Zinaida se muestra a veces ante el muchacho muy cariñosa;las más de las veces le ignora absolutamente y, en otras ocasiones, llora y se muestra culpable ante él, como si le hubiera ofendido profundamente. Vladimir siente que hay otro hombre, que Zinaida está enamorada pero, ¿quién es él? ¿Será el joven conde? ¿El poeta Maidinov? ¿El médico Luchinne? ¿Qué sentirá el muchacho cuando descubra que el misterioso amante es...? (Lo siento, tengo un pato en el horno. Podéis seguir las andanzas del joven Vlad si pincháis aquí).
(Alumnos de Literatura universal: supongo que vosotros estáis cerca de desvelar el misterio. ¿No?)
Aprovechando que se acercan estas fechas tan señaladas en las que el sin par Don Juan renace de sus cenizas, vamos a leer algunas escenas de esta famosísima obra de José Zorrilla y a poner después sobre las tablas nuestras particulares versiones de la obra. De esta forma, vamos a combinar la lectura y el análisis del texto y la puesta en escena del mismo.
1. Pincha aquí si quieres acceder al texto completo. 2. Actividades de comprensión (acto I) y guión para la puesta en escena. 3. El vídeo que encabeza esta entrada es una versión (pura síntesis) de la obra. Vamos a tratar de explicar el argumento a partir de la misma. 4. Averigua cuál es la otra famosa versión del mito de Don Juan escrita en el s. XVII y el nombre de su autor. ¿Qué diferencias existen entre ambos "donjuanes"?
Algunos vídeos que pueden guiarte para la puesta en escena:
Esta criatura a quien presta su rostro el gran Boris Karloff, se gestó un verano de 1816, a raíz de una fructífera visita que el poeta Percy B. Shelley y su esposa Mary realizaron al otro maldito del Romanticismo inglés, Lord Byron, quien se encontraba en su casa de Suiza. Como un juego, Byron retó a sus invitados a que escribieran una terrorífica historia. Mary escribió la novela Frankenstein y Polidori, el médico personal de Byron, un relato llamado "El vampiro". Así, Mary Shelley sentó las bases de la novela de terror que desarrollarían magistralmente, entre otros, autores como Allan Poe (La narración de Arthur Gordon Pym), Bram Stoker (Drácula), Óscar Wilde (El retrato de Dorian Gray), R. L. Stevenson (El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde) o Henry James (Otra vuelta de tuerca).
Se trata de una narración a distintas voces : las cartas de Robert Walton, el intrépido explorador que viaja hacia el Polo Norte y que encuentra a la extraña criatura y a su creador (entre tanto, el hielo cruje y grandes témpanos flotan a la deriva); Víctor Frankenstein, el hombre que quiso ser Dios y que, preso del fervor cientifista de sus días, trabaja incansablemente en dar vida a un cuerpo muerto hecho de retazos: ojos, brazos, piernas, corazón, piel...Espantado de su propia creación, escapa de su ella; y también el propio monstruo, quien en el encuentro con su artífice cuenta su vida desde que tuvo consciencia hasta ese momento en que se enfrentan cara a cara.
El tiempo de la narración también se cruza con la doble perspectiva del creador y de la criatura: conocemos las desgracias que se producen en la vida de Víctor Frankenstein y después, desde el punto de vista del monstruo, cómo tuvieron lugar. El engendro se revela como un ser sensible a la naturaleza, a las palabras (le emociona escuchar El paraíso perdido, de Milton, en labios humanos), a la música... Siente una enorme curiosidad por aprender y ansía con todo su corazón remendado afecto y calor ajeno. Vamos, que nos parecemos mucho al terrible ente que, privado de todo esto y condenado a sentirse rechazado por una mostruosidad que no ha elegido, se llena de ira y siembra el caos y el dolor por donde pasa.
Estos día atrás, en la clase de MAE de 4º ESO, hemos visto Remando al viento, la excelente película de Gonzalo Suárez premiada con seis Goyas, que recrea ese encuentro en Suiza del que hablaba al principio. Suárez traza una historia paralela a la creada por la autora en la novela pero, en este caso, el creador al que persigue el monstruo es ella misma, víctima de su propia imaginación. La película recrea magistralmente los hechos que vivió la propia autora y los suyos a raíz de esta visita: la muerte del hijo, de la hermana, de la primera esposa de Shelley y del mismo poeta tras salir a navegar. El agua como elemento recurrente y unas escenas que parecen sacadas de un cuadro de Turner o de Friedrich, hacen de esta película un instrumento imprescindible para sumergirnos de lleno, entre otras cosas, en el universo romántico (aunque a los alumnnos no les entusiasme tanto...pero eso es otro cantar...)
Había una vez un rey muy poderoso que tenía un hijo. La madre murió a los pocos días de nacer y el niño se crió, digamoslo así, de mano en mano. Su padre no le hacía mucho caso, pues estaba muy ocupado en dirigir un imperio, y él se sentía solo, muy solo. Además, tenía muy mala salud, y, para rematar la faena, se dio un golpe en la cabeza, que le dejó bastante tocado. Cuando creció, el niño demostró ambiciones de mando y pidió a su padre que le dejara al frente del ejército que iba a sofocar las rebeliones de cierto lugar al norte de su reino. Pero su padre no quiso, prefirió mandar a un hombre de confianza y, además, decidió que su hijo debía estar encerrado, pues demostraba ciertos brotes de rebeldía que no le beneficiaban. El joven, además, tenía otro motivo para estar enfrentado a su padre: su tercera esposa, y por tanto su madrastra, había sido antes su prometida. Cosas que pasan: la que iba a ser esposa del hijo pasó a ser esposa del padre. El príncipe muere en circunstancias poco claras.
Semejante material, ¿cómo no iba a ser inspiración para un escritor romántico? Pues eso debió de pensar Schiller: la historia del príncipe Carlos, el primogénito de Felipe II, lo tenía todo. Carlos encarna al rebelde con causa enfrentado a un padre poderoso y autoritario, y Schiller entendía el teatro como una manera de enfrentarse a los problemas desde la rebeldía y la protesta, al menos en su época del Sturm und Drang. Con Don Carlos recurre por primera vez a la historia como materia dramática, y es también la obra que marca una nueva tendencia en su carrera: su teatro es ahora una herramienta pedagógica y estética de primer orden. Schiller es autor también, entre otras, de Los bandidos, y de Guillermo Tell, y, además de dramaturgo, fue poeta, historiador y filósofo. Fue el gran amigo de otra gloria de las letras alemanas, Goethe. Al dúo se unió Beethoven, a raíz de la admiración que sentía por el autor de Wherter y, aunque la amistad con Schiller fue más distante, Beethoven utilizó la Oda a la alegría de Schiller como letra del coro del cuarto movimiento de su famosa Novena Sinfonía.
El montaje de Don Carlos que se representa hasta mañana en el teatro Valle-Inclán de Madrid corre a cargo de Calixto Bieito, el controvertido director de escena, premiado y cuestionado casi a la par (acaba de recibir el Premio de Cultura europeo 2009 y sus obras cosechan críticas excelentes en los teatros europeos).
Bieito recurre a un gran invernadero -al parecer, Felipe II cultivaba hortalizas por temor a ser envenenado- que acaba destrozado y con cadáveres aflorando a la superficie. Resulta curioso que las mujeres llevan unos preciosos trajes de época y los hombres no: desde el atuendo hiphopero del príncipe, pasando por el traje de señor serio del Duque de Alba y acabando en el atuendo informal pero discreto del rey (tanto, que mi tocaya y compañera me ha cotilleado que un amiga suya vio a Carlos Hipólito, el actor que encarba a Felipe II, con el mismo o un muy parecido atuendo comprando en el Mercadona ...). Por otra parte, la música tiene un papel importante: impresionante la intervención casi constante de la mezzo y del barítono-Duque; un poco con alfileres la inclusión del Sympathy for the devil, de los Rolling...
Tenía ganas de ver una puesta en escena de Bieito: casi todos sus montajes (no sólo teatrales, sobre todo operísticos) dan mucho que hablar, y le premian tanto como le critican. A mí lo cierto es que me dejó cierta sensación de tibieza: la puesta en escena es espectacular, pero a los actores parece que les falta ensayo. A Poza costaba seguirle porque iba bastante deprisa y la reina, a veces, resultaba sobreactuada. El príncipe que yo vi ( a Rubén Ochandiano le han sustituido varias veces) también era raudo y veloz en su declamación , y no siempre me lo creí. Sólo el rey -Carlos Hipólito- y el Gran Inquisidor -Mingo Ràfols- consiguieron hacerme sentir- sobre todo al final- que estaba en esa España negra que cerraba fronteras a la libertad de pensamiento y engrosaba el Índice de Libros prohibidos con El Lazarillo. (Es curioso que hace 30 años, Carlos Hipólito interpretó el papel de Don Carlos en una puesta en escena de José Carlos Plaza, en el Teatro de la Comedia de Madrid)
También resultaba difícil en ocasiones concentrarse en los diálogos, pues los personajes que en ese momento no hablaban discurrían por la escena realizando actividades diversas: la reina, el pino-puente; la Duquesa de Alba paseaba con la infantita, y los dos muertos -chico y chica- brotaban de la tierra...
Cabría preguntarse por qué se considera a un director, o a un montaje, transgresor o no. También si, a priori, este hecho le quita o le añade valor al propio montaje. Yo creo que no: ni vestir a los personajes de época asegura que el espectador vaya a participar del "espíritu" de la obra ni vestirlos de traje de chaqueta o descontextualizar la puesta en escena es en sí mismo un acto de extravagancia: depende. La puesta en escena de Gerardo Vera de El rey Lear,que este mismo teatro ofreció hace un par de temporada mostraba a una corte vestida de traje de chaqueta , y fue emocinante y convincente: supo sacar la esencia de Shakespeare. A veces el exceso de metáforas y simbolismo -vuelvo a Bieito- descoloca al espectador, que no llega a ver todos los cuadros que tienen lugar a la vez porque sólo tiene dos ojos, y que se siente un poco tonto porque hasta que no lee el programa de mano y le explican el porqué de esto y de lo otro no entiende gran parte de la puesta en escena. En fin, algo tendrá el agua cuando la bendicen...
El otoño es romántico, y no sólo por la caída de la hoja. Es que en algunos cursos de Literatura toca hablar del siglo XIX, y es ahí donde se sitúa el Romanticismo. En EL TINGLADOhemos encontrado dos LIM (libro interactivo multimedia) muy interesantes que os ayudarán a conocer mejor este movimiento. El primero se llama "El Romanticismo" y repasa a grandes rasgos el contexto, los temas, obras y autores principales de este movimiento. Destaca no sólo la elección de la estética de las imágenes, elaborada a partir de la película La novia cadáver, de Tim Burton, sino también el rigor y la síntesis de sus contenidos. Su autora es Pilar Soler. El segundo, elaborado por Manuel Guerrero, ofrece una selección de ocho rimas de Gustavo Adolfo Bécquer que podrás leer y escuchar, con unas imágenes y una música de fondo muy sugerentes .
(pincha en la imagen para ir a la actividad)
(la imagen te lleva al LIM)
En la misma página de EL TINGLADO hay un "Taller de lim" de Javier Escajedo acerca de cómo realizar paso a paso un libro LIM: una herramienta educativa sin duda muy interesante y con muchas posibilades que Manuel Guerrero también conoce estupendamente. No dejéis de visitar los enlaces.
A Larra me gusta imaginármelo en el colegio, con 8 ó 9 años, recién llegado del país "enemigo". Supongo -no sé, lo imagino- que el que te cambien de cole a esa edad, que éste estuviera a unos 1000 km del nuevo, y que encima vengas con acento francés y modales gabachos, debía de ser un poco duro. Si además tu padre era un "afrancesado", padecías de precocidad intelectual y llorabas si te dejaban sin leer por las noches, la fama de rarito no te la quitaba nadie. Eso de la precocidad es también algo que me maravilla de este autor. Con trece años traduce La Ilíada del francés, escribe una Gramática castellana y una Geografía de España en verso. Con 16 años se enamora de una mujer algo mayor que resulta ser la amante de su padre; con 18 publica "El café" y funda un periódico o folleto. Tan precoz fue, que cuando se pega el pistoletazo a los 27 años -era 13 de febrero de 1837- ya había pasado por un matrimonio, por una separación, tenía dos (¿tres?) hijos y había dejado tras de sí una obra que, a día de hoy, sigue siendo tremendamente actual, y con la que se ha ganado el título de padre del periodismo moderno en España. Tan actual, que una no puede dejar de esbozar una sonrisilla al mirar alrededor y releer " ¿Entre qué gentes estamos?", "Vuelva usted mañana", "La vida de Madrid", "El mundo todo es máscaras", "¿Quién es el público y dónde se encuentra?" y de sentir cierto nudo en la garganta con "Un reo de muerte", "Los barateros", "La sociedad","El día de Difuntos de 1836" o "La Nochebuena de 1836". Todo esto lo sé sin haber leído aún la última biografía sobre el escritor, escrita por uno de sus descendientes, Jesús Miranda de Larra, hijo de una tataranieta: Larra, biografía de un hombre desesperado, sino la edición de los Artículos, de Enrique Rubio, en Cátedra.
Por cierto, que Rubio, al igual que otros editores, citan la biografía de Carmen de Burgos como una de las más autorizadas. Es curioso que con motivo de la publicación de Jesús Miranda se hayan alzado voces para reivindicar el carácter patriótico de Larra y, en consecuencia, negar absolutamente su afrancesamiento y la influencia de Dolores Armijo -el amor, o el desamor, según se mire- en su suicidio. Lo cierto es que Larra, afrancesado en el sentido de los que apoyaban a José Bonaparte, no podía serlo por la sencilla razón de que nació en plena Guerra de la Independencia y dudo mucho que tuviera conocimiento, a pesar de su precocidad, para decidir si apoyaba al francés o le hacía la guerra. En la excelente obra de Miguel ArtolaLos afrancesados, se explican los diferentes sentidos que el término afrancesado tiene. No parece que afrancesado y antipatriótico fueran términos excluyentes en aquel contexto. En cualquier caso, a Larra lo que le sobran son etiquetas e intérpretes. Lucidez, ironía, sentido crítico afilado como un bisturí y un excelente sentido del humor son atractivos suficientes para leerle. Felicidades, Mariano.
El próximo día 24 se cumple el bicentenario del nacimiento de uno de los autores más destacados de nuestra Literatura en general y del Romanticismo en particular: Mariano José de Larra, periodista, crítico literario, novelista, autor teatral.... Algunos de vosotros habéis leído algunos de sus Artículos y sabéis que a "Fígaro" se le considera el "padre" del periodismo español: "El castellano viejo", "Vuelva usted mañana", "En este país","El día de Difuntos de 1836", "un reo de muerte" son algunos de mis favoritos. Radio Nacional de España le ha homenajeado con este programa de la serie "Documentos": "Larra en el carnaval del mundo", de José Manuel Delgado, donde se tratan algunos aspectos de su vida, su obra, su muerte y la huella que dejó en generaciones posteriores. No te lo pierdas: puedes minimizar la pantalla y escuchar el programa y, mientra tanto, seguir con tus quehaceres (advertencia: no es incompatible con el messenger).Larra, uno de los autores más lúcidos y más interesantes de nuestra literatura, merece que le dediquemos unas cuantas entradas. No llegó a cumplir 28 años, pero está hoy más vivo que nunca.