lunes, 29 de junio de 2009

PENÚLTIMO CAFÉ

Parece que por este curso se han acabado los cafés de recreo. Así que os cuento el último, aunque, en honor a la verdad, estos cafés son símbolo (aunque reales, calientes como las calderas de Pedro Botero) de otros muchos encuentros con compañeros (y, sin embargo, amigos).
Mi compañera y tocaya Ana Isabel me cuenta que Francisco Rico, el escritor y académico, ha publicado Mil años de poesía europea ( Barcelona, Backlist, 2009) una antología bilingüe con la que sería estupendo contar en la Biblioteca de cara al curso próximo, a ver si le sacamos partido para la Literatura Universal. Confieso que ni la he visto, aunque tengo como referencia Mil años de poesía española, del mismo Rico, publicada hace doce o trece años y que resulta una buena referencia para nuestras clases, pues además de los textos incluye una nota sobre versificación castellana y una interesante guía de lecturas. La poesía es de estas cosas sobre las que a veces los alumnos te preguntan que para qué sirve. Yo no sé responder más que el consabido “pa’ que coman mis hijos” o alguna salida de pata de banco por el estilo, pero lo cierto es que yo no concibo las clases de Lengua y Literatura sin poesía. ¡Ah! ¡Cuánto poeta de incógnito tenemos sentados en los bancos! ¡Y lo que cuesta “desenmascararlos”! La poesía entronca con lo más íntimo de nosotros; no sólo es ese texto que se lee en clase y después se comenta. Son esas palabras que otro pensó antes y que entonces nosotros hacemos nuestras. Y lo más emocionante es que, eso que nos sacude, quizá lo dijo alguien que vivió hace 500 años y cuya vida, sólo en apariencia, nada tuvo que ver con la nuestra.

Entre sorbo y sorbo, Mª Jesús Cubo, del Departamento de Francés, me dice que este año “Le petit Nicolas”, o el ¿pequeño? Nicolás cumple 50 años, y que en París lo están celebrando a lo grande. Así que, si estás por casualidad por allí, hasta el 4 de julio hay una exposición en el Hotel de Ville con más de 150 ilustraciones originales de Sempé, manuscritos inéditos de Goscinny y otras cosas muy interesantes: una reconstrucción del despacho del autor, cuál es el proceso de creación de una historieta y hasta los aperos de Sempé, del que ha habido una exposición en la Feria del Libro de Madrid.




Al parecer, la hija de Goscinny encontró una serie de aventuras inéditas y le propuso a Sempé que las ilustrara. De aquí han surgido unas inesperadas nuevas aventuras (Goscinny murió en 1977) publicadas bajo el título de Le ballon et autres histories inédites (El globo y otras historias inéditas) que ya han sido número uno en ventas en Francia. Goscinny, por si a los jóvenes se les ha pasado, junto con Uderzo como ilustrador, es el autor del sin par Astérix y Obélix y de algunos de los guiones de otros personajes legendarios del cómic como Lucky Luke. Nosotros también tenemos un niño nacido al calor del pequeño Nicolás, y no es otro que Manolito Gafotas, de la escritora y periodista Elvira Lindo, aunque hay algunas diferencias entre ellos: Nicolás es un niño-bien del París de los años 50 y Manolito es de los 90 y de Carabanchel. A mí me gustan mucho los dos, pero mi hijo dice que prefiere al pequeño Nicolás.
Por último, yo me dije a mí misma que qué bien que ya han llegado las vacaciones, que junio ha sido eterno y que me esperan en la mesilla, por fin, Larsson (sí, esto no es un blog de novedades, lo siento), Saramago, Murakami, Melania G. Mazzucco, Mankell y algunos más. El curso ha acabado, queridos cañadienses y otras especies visitantes de lo largo y ancho de este mundo, aunque no me despido. Seguro que me asomo a regar las plantas virtuales de este blog y a ver qué cuentan otros. Aunque, si me pierdo, buscadme aquí...o aquí...
Y no cuento más cosas del café, que, como dice Mª José Caba, del Departamento de Latín y Griego, "valgo más por lo que callo que por lo que digo". Feliz verano.

(Fotografía de Goretti)

8 comentarios:

  1. Hola, Ana: en ocasiones..., en muchas ocasiones, he leído a mis Blogmaníacos las "sagas" de "El pequeño Nicolás" y de "Manolito Gafotas". La última la leo en 5ª, la otra en 6º por requerir más madurez lingüística, literaria y personal. Para ellos, por goleada, "gana" Manolito, por más cercano, más entrañable, más ¿rural?...
    De todas formas, los dos son dignos de leerse a cualquier edad ( yo he disfrutado mucho con ellos), que es más de lo que se puede decir de mucha de la llamada Literatura para Adultos.

    Deja alguna de estas entradas este verano, por favor, todo el mundo está cerrando los blogs por vacaciones; estoy desesperada.
    Saludos.

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  2. Que pases buen verano, Carlolita!
    Yo también tengo a varios señores esperándome en la mesita de noche: Thomas Pynchon ( otro de esos excéntricos novelistas escondidos norteamericanos, al estilo de Salinger, que me tiene fascinada), "Desayuno en Tiffany`s" de Capote ( todo muy neoyorquino para ilustrar mis vacaciones) y un librito de Cees Nooteboom, dedicado a las tumbas de poetas y pensadores: ¡por fin juntas dos de mis perversiones: el turismo funerario y el cotilleo literario!

    Y, por supuesto, entre el repelente Manolito y el adorable Nicolas, gana este último por goleada...
    Un beso, reina

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  3. Querida Carlota, con mi café humeante ante el ordenador, me sumo a esta apasionante orgía de recomendaciones. Mi mesilla también está a tope: Philippe Claudel, Sándor Márai, Cristina Peri Rossi, Joan Margarit y unos cuantos poetas jóvenes de esos que tanta envidia me dan. También me espera Antonio Colinas, que acaba de publicar en la editorial Siruela una antología de título machadiano: "Nuestra poesía en el tiempo". Como todas las antologías, es un recorrido muy personal por textos de los poetas más representativos de nuestra lengua a ambos lados del charco. Es un libro dirigido a los estudiantes, aunque -si nos fiamos de las palabras de su autor- más que un libro es "una música".
    Conchita, no te desesperes, disfruta del verano que -desgraciadamente- será un suspiro.
    Felices vacaciones y felices lecturas. Si me pierdo, buscadme "Alén do Tempo". Un abrazo.

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  4. Conchita, a mí me gustan también mucho los dos. Y, com op dice Biblos, cuando queramos darnos cuenta, ya es septiembre.
    Qué bien, Biblos y Emperatriz: me apunto vuestras lecturas. Y nos vemos pronto...

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  5. Mi limón, mi limonero00:17

    Carlota, me encantaría encontrarte en Lisboa o en alguna palaya de la Gomera. Tengo a Larson en la mesilla y a Cercas, Marsé... qué bien! Qué empiezan las vacaciones!. Le petit Nicolas fue un maravilloso analista y llenó mis clases de francés en el instituto, sin olvidar al petit Prince, ese zorro, esa rosa..., por supuesto. Pero Manolito, el niño de barrio, era tan buen analista cono Nicolás. Sus padres, el abuelo, el idiota, es decir, su hermano sin nombre. Tenemos clases con Nicos y Manolos. Me quedo con todos. No lo puedo evitar. Feliz verano. Descanso y paz.

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  6. Feliz verano también para ti. Disfruta de tus vacaciones.

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  7. Morticia17:34

    Carlota... para algun@s ya ha llegado el merecido descanso. Para otros, en unos dias. A mi los libros no me esperan... me acompañan y son libros escritos sobre todos por mujeres y creo que para mujeres. Llevo muchas noches "acostandome" con Almudena Grandes... helandome el corazón.
    Desde que aprendí a leer me han acompañado Asterix y Obelix. Un "Asterix" era el regalo que mi padre me traía, a mi, a la pequeña de la casa, cada vez que volvía de viaje( cosa bastante frecuente porque era viajante de comercio,como se decía entonces, y salía mucho a vender a provincias.
    Reivindico el tebeo para los primerísimos lectores: Asterix, Mortadelo y tantos otros que nos enseñan a encontrar el placer en el reposo y en la lectura cuando somos unos niños.
    Así consiguieron mis padres que sus tres hijos fuesemos unos grandes aficionados a la lectura.
    En fin, en unos das me iré a mi retiro, bajo un roble y siempre acompañada de un libro.
    A la vuelta hacemos una tertulia literaria, si te parece bien.
    Muchos besos blogueros cañadienses y feliz descanso.

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  8. Pues claro que sí, Morticia. Disfruta de un merecido descanso en ese retiro tan bonito que te gastas. Un beso y hasta pronto.

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