domingo, 31 de mayo de 2009

LA ESPERANZA ENCONTRADA


En Oriente Próximo, en la ciudad de Hamah (antigua Apamea), vivía un comerciante llamado Rasham que trabajaba a orillas del río Nahr-el Así (anteriormente llamado Orontes). Este hombre vendía pescado que él mismo obtenía del río. Pero, a pesar de que conseguía pocos alimentos cuando pescaba, los compradores no querían sus mercancías.

Un día tras otro llegaba a su pequeña casa apenado, con tristeza en sus ojos, porque sabía que no tenía las ganancias suficientes para la operación de su hija Alhai. Si no se realizaba esa operación, Alhai perdería la movilidad de sus piernas.

Un buen día, mientras Rasham trabajaba, llegó Gahrkem, su amigo de toda la vida. Gahrkem notó muy callado a Rasham, y Rasham lo sabía.
Antes de que Gahrkem le preguntara qué es lo que le sucedía, Rasham le contó toda lo que le sucedía; entre ello, ese remordimiento de culpabilidad que le roía el corazón al no conseguir el dinero necesario para poder curar a su hija.
En ese momento, Gahrkem le dio un muy importante y gran consejo que Rasham no pudo eliminar de su mente:

“Amigo mío, nunca debes olvidar
lo que ahora te voy a contar:
si más dinero quieres conseguir,
a las personas debes sonreír.
Porque, aunque parezca incierto,
una sonrisa hace que un corazón esté abierto.
Abierto a la humildad,
abierto a la humanidad,
abierto a la sinceridad,
abierto a la generosidad,
abierto a la verdad,
abierto a la realidad.
Abierto a satisfacer a su dueño,
Y así sentirse capaz de realizar un sueño”.

Tras unos minutos de inmediato silencio suspendido en el aire, Rasham reflexionó y se sintió agradecido por el consejo que le había dado su amigo.
Transcurrieron unos días durante los cuales Rasham puso en práctica el acuerdo al que llegó con Gahrkem; y su sueño se hizo realidad: su hija Alhai pudo ser operada de su enfermedad, porque Rasham ya había puesto fin a sus problemas económicos.

Después de una larga operación, todo fue como lo esperado: había salido bien, pero la niña debería acudir a rehabilitación para estimular la agilidad de sus miembros inferiores. Pero Alhai se sentía cada vez más incapaz de volver a caminar.

Desconsoladamente, decidió hablar con su padre. Pero su padre, por muchos ánimos que le daba, no conseguía que su hija se viera capaz de andar nuevamente.

Entonces, Rasham decidió escribirle una carta.
Aprovechó el momento en que Alhai estaba dormida y le colocó la carta sobre la almohada, al lado de su cabeza.
A la mañana siguiente, cuando Alhai despertó, abrió los ojos y examinó con extrañeza el sobre que contenía la carta. Llena de impaciencia, abrió la carta y comenzó a leer:

“Nunca pierdas la esperanza de cumplir aquellos sueños que una vez sentiste ser capaz de realizar; sigue adelante con tales sueños. Sólo así conseguirás recuperar la esperanza perdida.
Me contaron hace tiempo atrás que la vida está llena de esperanzas, de deseos y de sueños por cumplir. De esta manera, la vida es lo que es: vida.
No mires hacia atrás recordando aquellas oportunidades que perdiste. Vive el momento y mira hacia delante sabiendo que otras se cruzarán delante de ti.
Por muchas dificultades que surjan en tu vida, no te des por vencida. En otro momento dichas dificultades te facilitarán las cosas, porque las adversidades son puertas que se han de abrir para dar paso a las facilidades que te brinda la vida.
Sonríe al mundo y ten presente que los problemas hay que tomarlos con optimismo, porque una sonrisa es la llave que puede abrir todas esas adversidades.
Siéntete como un águila que, tras varios intentos por volar, no se da por vencida y nunca pierde la esperanza de poder viajar atravesando el extenso cielo azul.
Piensa que los momentos únicos son los más valiosos. Por eso merece la pena aprovecharlos al máximo.
Traza un camino a seguir y recórrelo hasta alcanzar la meta. Cuando llegues, te darás cuenta de que llegar a la meta es un sueño hecho realidad y de que el camino es el deseo y la esperanza de cumplir ese sueño.
Sigue estos consejos y no te des por vencida. De esta manera, pronto volverás a caminar.
De parte de tu padre, que te quiere mucho y hace todo lo posible para que seas feliz.

PD: Te escribo esta carta para que la leas cada vez que te veas incapaz de cumplir cualquier sueño.

Un abrazo y un beso muy fuerte.”

Después de leer la carta, la niña, con muchas dificultades ya que todavía no podía moverse con mucha facilidad, consiguió caminar pasito a pasito y llegó al salón, donde su padre la esperaba con los brazos abiertos y rebosante de alegría y emoción.
Alhai logró llegar a los brazos de su querido padre, y así es como se sumieron en un inmenso abrazo.
De esta manera, Alhai encontró la esperanza que había perdido y se dio cuenta de que los sueños pueden hacerse realidad.

Gema Sánchez-Guijaldo Rivera - 1º Bachillerato B
2º premio prosa modalidad A (Bachillerato)

LA MATANZA DE LAS FOCAS


Empieza el gran festival

cazadores con palos en mano

matan a focas por interés

como cruel y mal humano.


La matanza ya llegó

el pánico es patente

no saben dónde esconderse

ante el disparo en la frente.


La nieve no las protege

son blancas a la perfección

ellos se frotan las manos

y las matan sin compasión.


Pobre foca y pobre cría

cada año la misma función

aguantar su larga agonía

sin que nadie ponga solución.


Pobre animal desdichado

cuya piel la gente compra

que se abriguen con abrazos

y que ahorren en la compra.


Que la suerte las acompañe

y el destino las proteja

y que todo el mundo entero

apoye todas mis quejas.


Marina Peña de los Ríos - 3º A
2º premio poesía modalidad B (2º ciclo de ESO)



miércoles, 27 de mayo de 2009

PALABRAS PARA BENEDETTI

Muchos son los homenajes que, de una u otra forma, se están haciendo a la memoria de Mario Benedetti. Yo quiero destacar dos: uno, el que ha iniciado Joselu desde Profesor en la secundaria, y al que puedes acceder pinchando aquí; y dos, el que llevan a cabo las personas-libro de Sevilla y del que sabemos por Elisa Armas, de Actimoliner.

Me parecen dos iniciativas muy interesantes: resulta conmovedor unir la propia voz a la de otros para darle vida -más vida- a las palabras, mágicas, de la poesía. Por otra parte, el homenaje del que nos habla Elisas se encuadra dentro del Proyecto Fahrenheit 451, del que extraemos este fragmento:

"En el mundo que describe Ray Bradbury en Fahrenheit 451 los libros están prohibidos. Sin embargo hay personas que se resisten y lo hacen aprendiéndose cada una de ellas un libro. "Somos miles las personas que llevamos un libro en nuestra cabeza, bibliotecas itinerantes (...) Al principio no se trató de un plan. Cada persona tenía un libro que deseaba recordar, y así lo hacía. Luego, fuimos entrando en contacto, viajando, estableciendo esta organización y forjando un verdadero plan (…) pero la ciudad nunca se ha preocupado lo bastante de nosotras como para organizar una persecución con el fin de encontrarnos. Unas pocas personas chifladas con palabras en la sesera no pueden afectarla y la ciudad lo sabe, y nosotras también. En tanto la mayoría de la población no ande por ahí recitando en voz alta sus libros, no hay peligro”. El Proyecto Fahrenheit 451 (las personas libro) busca eso mismo: que la población ande por ahí recitando en voz alta sus libros. [...]

Truffaut reconoció la importancia de las personas libro e hizo una película, pero el Proyecto Fahrenheit 451 (las personas libro) pretende superar la ficción narrativa o cinematográfica. Como se ve, necesita de todas aquellas personas que, desde ya, a partir de ahora mismo, quieran defender la lectura aprendiéndose un libro, y aunque no sea un libro entero, aunque sólo sea un relato, o simplemente unos capítulos, unas pocas páginas, unos versos... No se exige la heroicidad de aprenderse el Quijote, pero por qué no soñar con un encuentro de capítulos o de fragmentos conmovedores. Lo importante es la actitud, nunca lo heroico. [...]"


martes, 26 de mayo de 2009

HERMOSAS DAMAS, VALIENTES CABALLEROS


HERMOSAS DAMAS, VALIENTES CABALLEROS
(o “Sermón de La Cañada”)
por Jesús Gómez Ayet, “profe” de Lengua

Hermosas damas, valientes caballeros, o sea, queridos padres y queridos colegas aquí presentes. Y sobre todo, queridos alumnos, queridíiiiiiiisimas alumnas:
Me han pedido que escriba, que pronuncie y que declame, unas palabras de despedida. Me he puesto a redactallas y he comprobado una vez más en mi vida que eso no puede ser y que además es imposible: yo no me puedo despedir. Estoy absolutamente incapacitado para despedirme, y mucho menos de vosotros. Y no sé por qué, no sé qué nudo me ata a vuestra presencia, a vuestras miradas, a vuestras sonrisas, a vuestra alegría, también a vuestros sinsabores ahora de momento en el olvido, no sé qué lazo me ata a vuestras ganas de vivir, a vuestra fuerza y entusiasmo juveniles... no sé, realmente, qué adoración me une cada vez más a vosotros.
Así pues, asumida mi impotencia para soportar el dolor de deciros adiós, renuncio y os digo hola, y no os doy la despedida, sino la bienvenida. Quiero daros la bienvenida a Barataria.
Sí, de nuevo me oís hablar de Barataria, ese lugar inhóspito pero maravilloso donde vivimos los adultos: la ínsula de la responsabilidad, en donde se nos pide, se nos exige, se nos anuncia, se nos avisa, se nos amenaza, se nos argumenta, se nos impone, a veces sin premio ni castigo, esa ínsula de gente ya mayor en donde se supone que hemos de gobernarnos a nosotros mismos e, incluso, tener cierta capacidad para gobernar a algunos otros que nos sean dependientes.
Esa ínsula a la que Sancho Panza renunció pero a la que se arriesgó para alcanzar la mayor y más rica experiencia de su vida, pues en ella pudo mostrar toda su sensibilidad e inteligencia. Y, cómo no, al igual que Don Quijote, quiero ofreceros también unos consejos, unos consejos primeros y unos consejos segundos, para que, eso sí, sin necesidad de seguillos, afrontéis con la valentía y fermosura que os caracterizan, la entrada y la larga, larguísima permanencia en Barataria, es decir, emprendáis vuestra carrera, vuestra vida de adultos.
Consejos primeros y consejos segundos en un “totum revolutum”, pues siendo algunos dellos referentes a la higiene y apariencia, consta con miraros no sólo la limpieza física y lo deslumbrante de vuestras ropas, sino la variedad y riqueza de vuestros adornos y aderezos, collares, pulseras, relojes, así como arracadas y algún que otro tocado, que resaltan la belleza arrolladora de vuestros femeniles rostros, y el boato y elegancia de vuestra masculina apostura. Hago extensible este comentario a madres, padres y demás espíritus aquí presentes, más o menos santos. Y van, pues, los consejos.
Lo primero, que seáis buenos. Sed buenos, sed nobles, amad mucho y sed muy generosos. Sed valientes y arrojados, creceos ante los peligros. Para ello os recuerdo las mejores armas contra las infamias del mundo que encontraréis en Barataria: la Valentía y la Paciencia. La valentía os fortalecerá, la paciencia os tranquilizará. La paciencia es lo más difícil y tal vez lo único que merece la pena aprender. No olvidéis que la meta de una vida sensata es oír la llamada de nuestra voz interior y seguilla en lo posible. Aprended, pues, a elegir, conscientes de que eso no es otra cosa que saber aprender a renunciar.
En Barataria, en la vida, siempre gana quien sabe amar y quien sabe perdonar –que a veces es lo mismo-, no el que mejor lo sabe todo y lo enjuicia todo. No gastéis vuestra fuerza en juzgar, mucho menos en prejuzgar, y en criticar todo y a todos: aprended a callar, a observar, a contemplar, tal vez así lleguéis a comprender. El hombre, el ser humano, nunca está hecho y acabado, es siempre algo en proceso de llegar a ser: es tanto nostalgia de pasado (me consta que algunos de vosotros ya vais teniendo noticia de qué es eso), es tanto nostalgia de pasado, digo, como proyecto de futuro. No olvidéis que vivir es estar de camino a lo infinito. Es resonar –siempre, siempre- en el universo. Cualquier cosa que hagáis tendrá consecuencias, pues siempre habrá a vuestro lado alguien que os ame.
Sed amigos siempre, conoceos y quereos mucho, así asumiréis vuestras propias virtudes y defectos y seréis buenos los unos con los otros: sólo así merece la pena vivir en Barataria, y solamente así las penurias se hacen soportables. No os crezcáis en la riqueza, ni os humilléis en la pobreza. No tengáis miedo a la adversidad: con esa testa (quiero decir cabeza) y con esas manos de los que Naturaleza os ha dotado, saldréis siempre adelante.
Viajad mucho, recorred el mundo, y, como tantas veces os he dicho, hasta el punto de proponer prohibillo, leed mucho: mas ésta, como tantas otras cosas buenas de la vida, no es cuestión que se refiera a cantidades. Hay quien leyendo tres o cuatro libros se convierte en un gran lector, y hay quien no, porque aunque lean mucho lo hacen sin amor y sin pasión. Sin amor no hay vida, y leer sin amor y sin pasión es pecar contra el espíritu. Cuántas veces me habréis podido oír decir que los pecados son siempre del espíritu, nunca de la carne.
Y hablando dellos: nunca seáis envidiosos, que la envidia es el único pecado capital que no da gusto. No envidiéis como el mediocre: admirad como el inteligente. El ser humano muestra su verdadero carácter y lo mejor de su personalidad cuando tiene que enfrentarse a algo nuevo, a una situación de vida nueva, para lo cual ha de alejarse de lo habitual: tal es el reto al que ahora os enfrentaréis, a punto ya de entrar en Barataria.
Tened ideas, mas nunca ideologías. Las ideologías se imponen, adolecen y aborregan a los hombres, y a veces lo envilecen. Cuando no cómicas, resultan peligrosas. Las ideas, en cambio, liberan y enriquecen, ayudan a alzar su vuelo al águila solitaria que desde las alturas contempla y comprende el mundo, sintiéndose, tal vez siéndolo, dueña y señora de sí misma. Y no como las ovejas, que, aunque tan entrañables, necesitan siempre la protección del rebaño y pasan su vida con la rizada y lanosa cerviz agachada para procurarse el fresco pasto.
Vosotros debéis ser libres, y para ello sed inteligentes, cultivad vuestra sensibilidad, desarrollad vuestras habilidades, sed diestros no sólo en el manejo de la espada, perdón, del volante, y de las demás herramientas de vuestro bien elegido oficio, sino en la adquisición de conocimientos. Hay que llegar a ser sabios antes de llegar a ser viejos.
Y acordaos sobre todo de que habéis venido a esta vida a dar más vida, y no a quitarla. Sembrad vuestra semilla, cuando creáis llegado el momento, en el fértil valle de quien hayáis elegido, y dejadla crecer, cuidadla, alimentadla, protegedla como hemos hecho y quisiéramos seguir haciendo nosotros con vosotros, y así llegará a ser algo bueno y hermoso como todos los aquí presentes: así triunfaréis en Barataria.
Aunque también en ocasiones tendríais que abandonalla para que la íntima reflexión os ayude a disfrutar de vuestra apasionada y necesaria soledad. Pero no olvides, Sancho amigo, digo Adrián, digo Patricia, digo Vanesa... no olvidéis ninguno de vosotros, que si estamos juntos es para ser buenos los unos con los otros, y que si no es así no merece la pena vivir. Así pues, me despido, digo no, digo hola y doy la bienvenida:
-a los adrianes de alegre mirada,
-a las patricias de fresca sonrisa,
-a los gonzalos de fina escritura,
-a los miguelángeles de tan noble presencia,
-a la ainohas, a las noelias, a las sofías de filosófico empeño,
-a los rubenes y a los carlos, de atención inmutable,
-a las sandras silenciosas y a las susanas que saben esperar,
-a los albertos y álvaros, deportistas;
-a los luises, los enriques y los borjas, hambrientos de saber;
-a las rocíos, a las paulas, a las almudenas, las tanias y los ángeles, de sabia espera, nunca renuncia;
-a las anas, a las begoñas y a las raqueles, de madura alegría,
-a los hetones abundantes,
-a los sergios juguetones y poco silenciosos,
-a los víctores, des estudiosa mente;
-a las mirian, a las vanesas, a las albas y pilares, a las iris, cristinas y margaritas, princesas de los tres reinos naturales;
-a los franciscos y a las bárbaras, marías, yesenias y almudenas, de tanto tesón como constancia;
-a las natalias e irenes, de sabrosa dulzura;
-a las dicharacheras martas,
-a los jorges, a los yonatanes, a los ignacios, de atlético salto;
-a las cristinas y a las evas, siempre primerísimas mujeres,
-a las saras y a las yésicas, de musical silencio,
-a las nieves, de blancura perpetua,
-a los danieles, marcadores y guardadores del orden, tan imaginativos,
-a los emilios, a los jorges y a los israeles, de impagable ternura, y sobre todo:
-a mi amada, a mi amadísima la sin par Dulcinea, que como sabéis sigue siendo la más bella y fermosa, la más casta a mi pesar y virtuosa de todas las doncellas.
A todos vosotros os digo hola, bienvenidos, adelante, que seáis buenos y felices, y recordéis una última lección de vuestro normalmente alegre, pero hoy algo apesadumbrado, profesor: que la felicidad no se expresa con subordinadas causales, sino con subordinadas concesivas, a ver si os enteráis de una vez, es decir, que no podremos decir “somos felices porque esto nos ha salido bien, porque en un momento de lucidez dimos con la mejor solución a nuestros problemas, porque nos quieren mucho”, etc., sino que diremos “soy feliz a pesar de no haber encontrado aún lo que buscaba, a pesar de haber errado tantas veces, a pesar de que no me quieren tanto como yo lo necesito”.
Lo dicho, que os salga bien (o notable, o sobresaliente: a cada uno según sus esfuerzos y merecimientos, y según la generosidad de los que os rodean), que os salga bien la carrera de la vida, y que no cometáis el mismo gran error que éste que os habla, y que tanto os ha hablado, éstas y tantas palabras: es alguien que nunca, o casi nunca, quiso ser profe de Lengua, pues lo que quiso ser es profe de Corazón... quede el suyo palpitante, pero desgarrado y troceado para repartirlo entre todas y cada una de vuesasmercedes. Vale.


COSLADA, 21 DE MAYO, 2009 (Redactado el domingo, 17 de mayo, 09)

domingo, 24 de mayo de 2009

CEREBRO Y LENGUAJE

El próximo martes 26 de mayo visita nuestro centro Margarita Salas, una de las personalidades más destacadas de nuestro país en el campo de la bioquímica y la investigación científica. Los alumnos de Bachillerato y 4º de ESO asistirán a la conferencia "Biomedicina para el siglo XXI", y con motivo de este encuentro hemos aprovechando en las clases de Lengua para repasar el lenguaje científico y los textos expositivo-argumentativos, dada además la condición de Académica de la Lengua de nuestra invitada. Éste es el ejercicio que hemos hecho en clase:


CEREBRO Y LENGUAJE

Se piensa que el cerebro procesa el lenguaje por medio de tres series de estructuras que interaccionan entre ellas. 1) Un gran número de sistemas neuronales en ambos hemisferios cerebrales, derecho e izquierdo, representa interacciones no habladas mediadas por sistemas motores y sensoriales. El cerebro clasifica estas representaciones no habladas (por ejemplo, tamaño, color, estado emocional, etc.) y también crea otro nivel de representación con respecto a los resultados de esta clasificación. De esta forma las personas organizan objetos, acontecimientos y relaciones. Niveles sucesivos de categorías y representaciones simbólicas forman la base de la representación y la metáfora. 2) Un número más pequeño de sistemas neuronales, localizados generalmente en el hemisferio izquierdo del cerebro, representa fonemas, combinaciones de fonemas, y reglas sintácticas para combinar palabras. Cuando son estimulados desde el cerebro, estos sistemas unen palabras y generan frases para ser habladas o escritas. Cuando se estimulan externamente por la palabra o por la lectura de un texto, realizan el proceso inicial de señales de lenguaje auditivo o visual. 3) Otra serie de estructuras que están también localizadas principalmente en el hemisferio izquierdo, media entre las dos primeras. Puede percibir un concepto y estimular la formación de palabras, o puede recibir palabras y hacer que el cerebro evoque los conceptos correspondientes.

Un buen ejemplo de organización tripartita son los conceptos y palabras para los colores. Incluso las personas que padecen ceguera congénita a los colores saben que ciertos rangos de tonos están próximos y son diferentes de otros. Estos conceptos de colores son universales y se desarrollan independientemente de que una determinada cultura tenga nombres para designarlos. La retina y el núcleo lateral geniculado realizan el proceso inicial en las señales de los colores, pero la corteza visual primaria y al menos otras dos regiones corticales (llamadas V2 y V4) también participan en el procesamiento de los colores y fabrican lo que se conoce como experiencia de color. Se ha encontrado que cuando se daña la región del cerebro que parece contener las cortezas V2 y V4 se produce la acromatopsia. Los pacientes que previamente tenían visión normal pierden la percepción de los colores e incluso la capacidad de imaginar colores. Por tanto, el concepto de los colores depende de esta región del cerebro.
Por otra parte, pacientes con lesiones en la corteza temporal posterior izquierda y en la parietal inferior no pierden la capacidad del concepto color, pero tienen un gran defecto en su capacidad de reproducir la morfología de la palabra adecuada. Ellos perciben el color pero la palabra correspondiente que expresan está distorsionada desde el punto de vista fonético.


Otros pacientes que tienen dañado el segmento temporal del giro lingual izquierdo sufren un defecto peculiar conocido como anomia del color. Estos pacientes no están afectados ni en el concepto de los colores ni en las palabras de los colores; además, su experiencia de los colores es correcta. Sin embargo, su capacidad para poner nombres a los colores está fuertemente afectada. Por ejemplo, cuando se les enseña algo de color azul dicen que es verde y cuando se les dice la palabra verde señalan un color incorrecto. Es decir, el defecto parece estar en el sistema neurológico que media entre el sistema de concepto de color, que está intacto, y el sistema de implementación de formación de la palabra, que también lo está.


Por tanto, el daño en las partes del cerebro que participan en estos patrones neuronales debe producir determinados defectos cognoscitivos. Así, se han encontrado pacientes que no son capaces de conocer ciertas clases de objetos. En uno de los casos, el paciente conocido como Boswell, no era capaz de expresar los conceptos correspondientes a entidades únicas, como una persona específica, un lugar o un acontecimiento, los cuales conocía previamente . Muchos animales también le eran extraños aunque mantenía el concepto de que los animales están vivos y son animales. Cuando se le enseñaba una foto de un determinado animal solo era capaz de decir que era un animal pero no tenía idea de su tamaño o de su comportamiento. Sin embargo, en relación con entidades que no son únicas, el conocimiento del paciente era normal. Era capaz de reconocer y nombrar objetos, sabía lo que significa que un objeto sea bonito o feo, podía reconocer actividades como saltar o nadar, y entender relaciones abstractas entre entidades o acontecimientos tales como "arriba", "abajo", "antes", "después", etc. Es decir, el paciente tiene un defecto en los conceptos que están determinados por nombres (propios y comunes), pero no tiene problema respecto a conceptos relacionados con atributos, estados, actividades y relaciones, que desde el punto de vista lingüístico están determinados por adjetivos, verbos, preposiciones, conjunciones, así como por estructuras sintácticas.


Margarita Salas Falgueras, Genética y lenguaje

MADRID, 4 de junio de 2003
Extracto de su discurso de ingreso en la RAE




2. Clasifícalo el texto de la manera más precisa posible, atendiento principalmente a su modalidad textual, a su intención y a su tema o ámbito de interacción social.
3. Busca características lingüísticas propias de este tipo de texto y pon ejemplos que lo corroboren.

Puedes utilizar la siguiente bibliografía:

-Apóstrofe XXI, Lengua castellana y Literatura 1, S. Alonso, A. López, P- Lumbreras y A. Pérez, Ed. Casals, Barcelona, 2008.

martes, 19 de mayo de 2009

TUS AMIGOS



A veces te acabas dando cuenta de que sólo vale la pena seguir adelante, por pequeños momentos y por determinadas personas. Pequeños momentos que a los demás les pueden parecer tonterías, pero que para ti son la energía que te impulsa a seguir día a día:
Esos días en los que te has tirado horas hablando por teléfono, en los que las risas han sido las protagonistas.
Todos esos días con tus amigos en que lo único que importaba era pasárselo bien.
Esos días en los que eres la protagonista por el tortazo que te has dado y que, seguramente, habrá quedado grabado en la memoria de todos.
Todos y cada uno de los días en que recibes un beso, un abrazo, una caricia...en definitiva, esos días en los que te sientes querida.
Esos viajes en tren, metro o autocar, en los que te dedicas a cantar hasta quedarte sin voz.
Esas caminatas de días enteros en los que aprendes más que en todo un año, y en los que acabas valorando todo lo que tienes.
Esas noches, las noches en las que no paras de llorar a moco tendido porque te tienes que separar de los que han sido tus compañeros durante días, meses o incluso años; pero que ahora los quieres como si fueran de tu propia sangre.
Esas miradas, sonrisas, frases o palabras que se te quedan grabadas en la memoria, y que más adelante se convertirán en tus recuerdos más valiosos.
Y, por último, esas personas que están a tu lado pase lo que pase, las que te hacen reír cuando nadie lo consigue, con las que haces lo que nunca harías y con las que eres tú misma; esas personas a las que consideras parte de ti: tus amigos.


Cristina Rodríguez Fuster, 3º A

Accésit prosa modalidad B (2º ciclo ESO)

JORGE, LUCÍA Y EL ROBOT


Jorge era un niño muy reservado. Tenía 11 años. En el colegio iba muy bien. Le gustaban los profesores y sus compañeros mucho más, pero lo que siempre se preguntaban era por qué se pasaba todo el tiempo dibujando. Ellos pensaban que servía porque le gustaba dibujar, pero no era así, porque los dibujos estaban muy mal hechos. Todos sus dibujos eran de un robot. Era de un color muy plateado, muy alto, con piernas y brazos metalizados y muy largos.
Un día el colegio de Jorge fue de excursión a una fábrica de robots. Jorge estaba entusiasmado, aunque no quería decirlo. Allí vieron muchos despachos y máquinas trabajando. Había piezas de todo tipo, grandes, pequeñas, bonitas, feas, decolores claros, fuertes...
Vio a dos trabajadores que discutían muy alto. La discusión parecía que iba a llegar a algo más, pero por suerte o por desgracia pasó por allí el jefe, y les dijo que se callaran, mas seguían discutiendo. Al mismo tiempo la clase se marchaba. Pasó un buen rato y ya no eran dos los que discutían sino tres. Jorge fue a ayudarles, y logró que callaran. Los tres volvieron al trabajo un poco cabreados. A Jorge lo que más le llamó la atención fue la chica. Era muy guapa, delgada y alta.
Cuando Jorge vio el reloj y se dio cuenta de que sus compañeros no estaban, empezó a preocuparse. Miró en los bolsillos y encontró su móvil. Con el móvil llamó a sus padres y vivieron a recogerle. Los profesores muy preocupados llamaron a sus padres y ellos se lo explicaron todos.
Pasaron unas cuantas semanas y a Jorge se le ocurrió volver a la fábrica. En ella vio a la chica; se reconocieron rápidamente. Ella le dijo muy educada y amable que lo sentía por el espectáculo que habían dado. Él le respondió que aceptaba sus disculpas. Empezaron a halar y a hablar hasta que cerraron la fábrica. Ella le dijo que le encantaba estar con él. Jorge le dijo que si podían quedar otro día para seguir hablando, ella le dijo que sí. Los dos estaban muy felices aunque no querían reconocerlo.
Al día siguiente cada uno llegó a u trabajo. Jorge fue al colegio y Lucía, que era como se llamaba la chica, se dirigió a su trabajo. Después de terminar el colegio, y Lucía su turno, ellos dos quedaron. Así pasaron días y días. En uno de esos días, Jorge le habló de su pasión por ese robot. El robot era exactamente igual, hacía de todo. Lucía pensó y pensó cómo regalárselo, hasta que una tarde Jorge entró en un despacho sin querer y vio el robot. Se puso muy contento y le dio un abrazo. Él ya no se podía despegar ni del robot ni de Lucía.Así pasaron los días, las semanas, los meses y Jorge nunca más dibujó aquel robot porque, para qué, si ahora podía verlo.
LAURA CORDÓN PEÑA 1º B
Accésit prosa modalidad C (1º ciclo ESO)